
Hoy he vuelto a ver al demonio a los ojos...
Que sorpresa sonreirle con tanta normalidad
como cuando se han olvidados los males
y se han cerrado la heridas.
Que sonrisa tan falsa e hipócrita le he lanzado,
tan llena de la incomodidad de un saludo forzado...
Y aún cuando y a no importa
quisiera verle para descubrir si ese miedo,
a seguir sintiendola, que guarde tantos años
fue en vano...
Fueron ya casi siete años
desde que nuestras miradas se cruzaron por última vez
pero el tiempo fiel no ha fallado,
borró su recuerdo y su dolor
más que todo porque el tiempo cura lo que ya no importa...
Sé que no debo verla, que es mejor no remover lo olvidado
para no reabrir esa vieja herida
que dejó el amor tan grande que una vez sentí...
Tal vez por eso le vi a los ojos sin querer verle
y con nubes tras mis parpados para no grabarle en mi nueva vida.
Al fin nunca lo sabré, pero hay cosas
que es mejor nunca descubrir...
Así marchaste sin que supiéramos develar lo pasado,
es lo mejor para ambos.