
Es cierto que a veces nos escondemos tras muros inquebrantables y que de allí no hay quien nos saque, ni aún con la mayor paciencia y amor del mundo, salvo nosotros mismos ayudados por nuestra fuerza de voluntad. Estos muros que más que protegernos lo único que hacen es herir a los que tenemos cerca o a aquéllos que tengan el valor para acercase a nosotros...
Y me pregunto yo: ¿Por qué la complejidad humana nos hace herir a las personas que intentan salvarnos de los naufragios anteriores? Tampoco es que esa pregunta tenga una respuesta sencilla o fácil de explicar, y mucho menos comprensible para la mayoría de los seres humanos... Pero, sin temor a equivocarme, creo que nuestra tendencia humana a la predisposición sumado a la mala cicatrización de nuestras almas y corazones nos llevan a guardar ese recelo contra algunos sentimientos que hemos vivido al máximo y nos han llevado por calles escabrosas, llenas de espinas y tormentos y por esa razón preferimos aislarnos por un tiempo; Tal vez esa no sea la mejor manera que yo veo de lidiar con este tema, pero cada cabeza es un mundo y por ello todo se vale... y si no preguntenle a quien alguna vez dijo: "
Todo se vale en la guerra y el amor" o "
El fin justifica los medios".
El problema se presenta cuando nuestras acciones repercuten a terceros y son ellos los que sufren los desaires de nuestras almas mientras estas pasan por el purgatorio... y cuando por fin logras exorcisar tus demonios y estás listo de nuevo para intentar alzar el vuelo, es muy problable que ya no tengas a ese copiloto que intentó ayudarte a salir de la última tormenta y te encuentres volando a la deriva en cielo desconocido...
En fin... mucho podemos hablar sobre esto, pero nunca tendremos una receta certera o infalible para lidiar con el ir y venir de la complejidad de nuestra raza, sólo queda abrir las alas, volar con precaución y bajar santos y estrellas para que nuestro vuelo por esta vida sea lo más gratificante posible... Pero, sí por el contrario nos estrellamos, de la peor manera imaginable, solo resta tomar un poco de aire, limpiarse el polvo y comenzar de nuevo.